Hola amig@s, hoy vamos a compartir con vosotros la experiencia que vivió Fernando Alemany Rullán a bordo de nuestro barco y que escribió para que pudiésemos publicarla en este blog. Es impresionante la jornada que vivió, os recomendamos su lectura completa:
Hacía un sol esplendido, tenía algo de comida en la mochila y la cámara de vídeo estaba lista para grabar, por lo que la salida pintaba bastante bien, aunque acabó superando con creces cualquier cosa que hubiera imaginado. En un principio iba a ser una más para ver delfines y calderones, pero estaba muy equivocado… Al principio estaba mirando al mar pensando en mis cosas cuando escucho de lejos algo de una ballena… -Ballenas piloto pensé, son comunes ya que viven aquí...- me acerco y no veo nada. Al momento vuelven a gritar y se amontonan todos a estribor. Me extrañó que hubiese tanto revuelo por eso ya que, aunque los calderones son realmente bonitos, el capitán ya está más que acostumbrado a verlos y curiosamente era el que más ilusionado estaba en ese momento. No entendía nada, pero por si acaso solté la mochila en cabina, preparé la cámara y apunté hacia estribor…de repente por el rabillo del ojo veo una masa de agua enorme en movimiento y de ella sale nada más y nada menos que un Rorcual Común, el segundo animal más grande del planeta, a escasos 20 metros de distancia.